Con qué se trabaja

Herramienta de medir, que es la que decide

Un taller se distingue por lo que puede medir. Aquí hay puestos elevados para trabajar el coche por debajo, banco de frenos para comprobar la frenada rueda a rueda y desequilibrios entre ejes, y equipo de diagnosis multimarca capaz de dialogar con todos los módulos —motor, ABS, ESP, airbag, transmisión, climatización, confort— y de mostrar valores en vivo, que es lo que permite cazar un fallo que no ha dejado código guardado.

El resto son aparatos pequeños que resuelven discusiones grandes. Galga para pastillas y discos, y comparador para el alabeo, en lugar de mirar por el hueco de la llanta. Higrómetro para el líquido de frenos, porque el aspecto no dice nada de su punto de ebullición. Refractómetro para saber la concentración real del anticongelante, que no se deduce del color. Prueba de presión del circuito de refrigeración para localizar pérdidas internas que no dejan charco. Multímetro y osciloscopio para caídas de tensión, ondulación de carga y señales de sonda. Y endoscopio para mirar dentro antes de desmontar.

Marcas de recambio

Se dice antes qué se va a montar y queda en la factura. Aceites Castrol, Repsol, Total o Motul con la especificación exacta que exige el motor. Filtros Mann, Mahle, Hengst o Purflux. Frenos Brembo, Ferodo, ATE, Pagid o TRW. Refrigeración Behr Hella, Nissens, Gates o Wahler. Eléctrico Bosch, Valeo, Denso o Hella. Sondas y emisiones NGK/NTK, Bosch o Denso. Embrague LUK, Sachs o Valeo. Diagnosis con equipos Bosch KTS, Hella Gutmann, Texa o Autel.

Marcas que entran por la puerta

Multimarca en el sentido literal: Volkswagen, SEAT, Audi, Škoda, Renault, Dacia, Peugeot, Citroën, Opel, Ford, Hyundai, Kia, Toyota, Nissan, Mazda, Honda, Mitsubishi, Suzuki, Mercedes-Benz, BMW, Mini, Fiat, Alfa Romeo y Jeep, además de los comerciales ligeros habituales del área central (Berlingo, Kangoo, Caddy, Doblò, Trafic, Vito, Transit, Boxer) e híbridos, que tienen sus propios desgastes.

Qué pasa con los residuos

Aceite usado, filtros, líquido de frenos y anticongelante salen del taller por gestor autorizado, con su documentación de trazabilidad. Lo exige la Ley 22/2011 de residuos y suelos contaminados y, para los aceites usados, el Real Decreto 679/2006. No se cobra aparte: va dentro del precio del trabajo, como debe ser.